Cualquier presión aplicada en los pies genera una señal en el sistema nervioso periférico, que alcanza al sistema nervioso central, donde varias partes del cerebro la procesan. Es en ese momento cuando es redirigida hacia órganos concretos para que relajen la tensión a la que están sometidos y autoajusten sus niveles de energía y oxígeno.
Promueve la relajación
Reduce el dolor en general
Mejora la función renal
Mejora el estreñimiento y la función intestinal
Mejora la circulación de la sangre
Disminuye los efectos secundarios de los medicamentos
Contribuye a una mente positiva y mejora la respuesta emocional